Ocho preguntas indispensables para lograr evitar las compras compulsivas

¿Quién alguna vez no “reventó” la tarjeta en un shopping durante una liquidación? Para la mayoría de la gente, se trata sólo de unos días de exceso, pero el problema es que algunos siguen comprando sin control durante todo el año.

Estos consumidores desbocados, o compradores compulsivos son capaces de dilapidar más de lo que tienen y poner en peligro su trabajo y familia por no poder dejar de comprar sin parar.

Antes de comprar eso que se te antojó, intentá hacerte las siguientes preguntas:

1.- ¿Se me va de presupuesto?

Y, aunque no se te vaya, ¿gastarías el dinero que cuesta en otra cosa?

2.- ¿Sirve para cubrir una necesidad inmediata?

¿Lo vas a utilizar por lo menos una vez a la semana? ¿Una vez al mes? En caso de utilizarlo una vez al mes, ¿va a hacerte ahorrar el tiempo suficiente como para justificar lo que cuesta y el espacio que ocupará?

3.- ¿Es versátil?

Si es un suéter, ¿queda bien con los pantalones y los zapatos que ya tenés, o solo combina con una prenda? ¿Te lo podés poner para ir a trabajar y para salir?

4.- ¿Tengo algo parecido ya?

En caso afirmativo, ¿este nuevo producto es mucho más útil que el que tengo en casa? ¿Merece tanto la pena como para asumir el costo del nuevo objeto y el costo de deshacerme del que tengo en casa?

5. – ¿Tengo espacio en casa para guardarlo?

En caso negativo, ¿estoy dispuesto a tirar algo para hacerle lugar? ¿O va a terminar en el fondo de algún armario, aplastado por otras cosas y olvidado hasta la siguiente limpieza?

 

6.- Si tuviera que mudarme mañana, ¿merecería la pena embalarlo y llevármelo?

O, más difícil todavía: si tuviera que mudarme a un mono ambiente, ¿me lo llevaría

 

7.- ¿Mi pareja me va a echar en cara para qué lo necesitamos?

En caso afirmativo, ¿seré capaz de argumentar que es una compra necesaria?

 

8.- ¿Voy a comprar esto porque lo quiero o lo necesito de verdad o porque estoy intentando llenar una inseguridad subyacente?

¿Estoy comprando a modo de terapia porque tuve un mal día? ¿Me avergüenza la falta de decoración de mi casa y estoy intentando compensarlo? ¿Estoy descontento con mi cuerpo y estoy intentando comprarme algo lindo para ocultarlo?

 

Esta lista de preguntas no es un conjunto de reglas aleatorias para seguir, sino que es una herramienta que ayuda a mirar la situación desde otra perspectiva y obliga a cuestionarnos y a entender mejor la diferencia entre lo que quiero y lo que necesito.

No tiene por qué ser malo comprar lo que queremos. Lo que no está bien es comprar cosas sin plantearse los deseos inconscientes que pueden haber impulsado esa decisión o el costo que tendrá, más allá de lo que marca la etiqueta.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s