Descubrí los riesgos de tunear tu auto

En los últimos años muchas personas adoptaron como moda la personalización de sus autos sin conocer que esta práctica atenta contra la seguridad propia y la de los demás.

Fuente: rockcar.com

Los fines de semana, en general, es posible ver estos autos en picadas o manejados de forma irresponsable por rutas y avenidas para luego disminuir la marcha a paso de hombre ante un lomo de burro o un cruce de calles con badén. En este simple acto se pone en riesgo la seguridad ,por el cambio de velocidad, sin mencionar la violación de las normas de tránsito.

Los autos tuneados constituyen un factor de riesgo dentro del tránsito cuyas reformas afectan directa o indirectamente a muchos elementos del automóvil.

Por ejemplo, si se modifica el motor, podría afectar las vibraciones de la carrocería. Si se descapota, hay que incorporar refuerzos no sólo con soldaduras perfectas, sino en el sitio justo para que no aparezcan turbulencias. En definitiva, cualquier modificación es alterar los planes de los ingenieros que desarrollaron un producto que pasó satisfactoriamente por muchas etapas de evaluación por otro que no se sabe cómo responderá exactamente.

La práctica de bajar el auto “al piso” demanda en muchos modelos de la línea VW el corte del chasis para dar espacio a la transmisión y elementos de dirección debilitándolo en caso de accidentes y con la posibilidad de partirse en dos ante una colisión lateral.

Paragolpes que no paran

Una de las transformaciones más demandadas es el rediseño de los paragolpes. Tomas de aire, amplias rejillas y deflectores son las principales innovaciones que se efectúan. Pero en la búsqueda de espacios se descuidan otros factores determinantes para la protección, como la eliminación del alma del paragolpes o del absorbedor de impacto, sujetando la pieza simplemente a los soportes o bien a los largueros de la carrocería. Si a todo esto le sumamos que el material de los cobertores especiales generalmente es fibra de vidrio, se modifican sustancialmente las propiedades estructurales de origen. De esta manera, no se puede garantizar el mismo comportamiento ante una colisión.

Las ruedas

Muchos eligen no utilizar los neumáticos y las llantas recomendados por los fabricantes, y optan por medidas más grandes (de 18´, por ejemplo) y cubiertas de perfil bajo. Sin embargo, en este tipo de neumáticos con talón bajo, hay que tener mayor precaución al circular debido a que nuestras calles y rutas se encuentran con imperfecciones y en mal estado. Las ruedas más grandes cambian la relación de transmisión y someten a esfuerzos la caja y embrague.

Luces, brillos y sonido

Woofers, amplificadores, ecualizadores, paneles, tweeters, unidad de control, consola de videojuegos, pantallas de LCD, luces de neón, leds conectados a los altavoces y lámparas flash son parte del equipamiento de los habitáculos. De más está decir que los excesivos decibeles, las fuertes luces y los mini monitores son dispositivos de distracción al momento de transitar, ya que el conductor queda inmerso en una cápsula sonido-lumínica aislada totalmente del exterior.

Otra de las modificaciones que pueden provocar una situación de riesgo son los tableros pintados con colores brillosos o con incrustaciones de elementos cromados, que son capaces de encandilar al chofer con los rayos de sol o alguna luminaria.

Las lámparas de los faros de nuevas tecnologías también pueden inducir un incidente. En el caso de las luces traseras hay casos extremos: el haz es tan fuerte que encandila a los que vienen atrás, o es tan débil que recién se visualiza el auto a escasos metros, los cuales pueden ser insuficientes en una autopista o ruta para frenar a tiempo. En las ópticas delanteras suele ocurrir lo mismo, como la mala colocación de un equipo de xenón que puede encandilar a los que vehículos que transitan en sentido contrario.

Párrafo aparte para el sistema de escape que en las mecánicas modernas requiere de conocimientos bastante avanzados para su modificación.

Muchos optan por eliminar el catalizador ubicado en el caño de escape, antes del primer silenciador cuya principal función es transformar químicamente los gases nocivos que emite el motor para hacerlos menos contaminantes. Pero, además, favorece aspectos como la durabilidad del motor, el rendimiento de potencia y contribuye a mejorar el consumo. A pesar de esto, uno de los mitos populares promueve la eliminación del catalizador. Es que, según esta creencia, si se eliminan o se reducen las trabas para que salgan los gases de la combustión del motor, como por ejemplo sacando el silenciador o extrayendo el catalizador, se provocará que el motor trabaje más liberado, creando mayor potencia y hasta disminuyendo el consumo de combustible.

Se trata de un mito urbano, porque en los autos con inyección tocar el escape es gastar más combustible, modificar la curva de rendimiento y sin dudas bajarle la potencia a la unidad.

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