Te contamos la historia del airbag

La historia del airbag, como tantos otros componentes del automóvil, es mucho más antigua de lo que se cree: comenzó a desarrollarse en los años 50, parcialmente por la industria aeroespacial, y el primer auto con este dispositivo fue el Oldsmobile Toronado en 1973.

 

El archiconocido airbag es uno de los sistemas de seguridad pasiva más importantes que utilizan hoy todos los automóviles. Su uso ha contribuido a salvar millones de vidas en todo el mundo y a minimizar las lesiones de otros tantos, aunque hubo una época en que su eficacia estuvo en entredicho.

El airbag tiene su origen en la industria aeroespacial, si bien es cierto que los mayores desarrollos se han producido en el sector del automóvil. Tras la Segunda Guerra Mundial, EEUU inició su carrera tecnológica por mejorar la seguridad de los vehículos. John Hetrick, un ingeniero estadounidense, patentó el primer prototipo de airbag en 1952. Ford, General Motors y Chrysler ya estaban en desarrollo de este sistema de seguridad, cuyo principal problema era la velocidad a la que debía desplegarse la bolsa de aire para resultar eficaz.

Entonces, llegó el sensor desarrollado por Allen Breed en 1967, que fue decisivo para la incorporación final del sistema en los vehículos. Ford incluyó los primeros airbags en sus modelos Mercury y Lincoln en 1971, aunque no fue hasta 1973 cuando se comercializaron los primeros coches equipados con este dispositivo de seguridad: el Oldsmobile Toronado. Estos primeros airbags resultaban ineficaces e incluso peligrosos por la fuerza con la que se desplegaban, lo que mantuvo a la industria norteamericana implicada en investigaciones para conseguir un sistema más seguro. Fue entonces cuando, en 1981 y desde Europa, Mercedes lanzó su Clase S ya equipado con unos dispositivos muy similares a los que se siguen utilizando actualmente.

Las últimas evoluciones del airbag

En 1994, llega el airbag de corinilla o lateral. Volvo venía trabajando desde finales de los 60 en esta tecnología y fue uno de los primeros en adoptarla. La marca sueca, además, introdujo el primer ‘airbag’ de cortinilla o lateral en el Volvo 850 de 1994. Esta bolsa protege el tórax y la cabeza de los ocupantes de ambas filas de asientos en un impacto lateral.  En 1996, aparece el airbag de rodilla, ese año, el Kia Sportage que se vendía en EEUU y el Toyota Avensis europeo, ofrecieron los primeros ‘airbags’ de rodilla, que se generalizaron a partir del año 2000 en el resto de fabricantes. Desde 2003, Euro NCAP no otorga las cinco estrellas a un modelo que no lo monte. En 2007 se demostró la eficacia del airbag fuera de la Tierra: cuando nave Pathfinder de la NASA aterriza con éxito en el ‘Planeta Rojo’ gracias a un sistema mixto que usaba grandes ‘airbags’ en su fase final.

En 2008 aparece el primer airbag de espalda. Por su peculiar construcción, el Toyota iQ debía ofrecer un sistema que amortiguara el impacto en la cabeza y las cervicales en caso de alcance. El resultado fue el primer ‘airbag’ de cortinilla posterior. No se ha instalado en ningún otro modelo, pero será un buen aliado para los micro eléctricos. En 2009, Ford presentó el primer ‘airbag’ de cinturón, muy eficaz en caso de colisión frontal para los ocupantes de las plazas traseras, que no disponen de sistemas de retención adicionales. Toyota, Lexus, Mercedes y la propia Ford lo han ofrecido en algunos de sus modelos desde 2012. Ese mismo año, tras un larguísimo desarrollo que se inició en los años 90 de la mano de Ford, en 2012 Volvo fue la primera marca en ofrecer un ‘airbag’ dirigido a reducir las lesiones de los peatones en caso de atropello. El modelo que lo estrenó fue el Volvo V4.

Igualmente, a la hora de sentarse frente al volante, no te olvides de tomar todas las precauciones, y obviamente, tener contratado un seguro para tu auto.

 

 

Todo lo que tenés que saber sobre seguridad y neumáticos

Los neumáticos son una parte fundamental del vehículo. Por lo tanto, no es un detalle menor que se encuentren en óptimas condiciones, porque de ellos depende nuestro desplazamiento y, de modo sustancial, nuestra seguridad vial.

Sin ellos, no podríamos movernos, ni acelerar ni frenar, ni afrontar curvas, ni conducir sea cual fuera el terreno.

1.- Neumáticos en óptimas condiciones

En general, a los neumáticos no se les presta toda la atención que se debería, por ejemplo en lo que tiene que ver con el estado de sus dibujos, el desgaste, la fecha de fabricación, la presión, etc.

Al ser algo totalmente necesario, hoy día hay una manera de adquirir estas piezas de una forma segura, ya que desde el año 2012 se hizo obligatorio que todos los fabricantes incluyan con cada modelo una etiqueta, la cual refleje las características del neumático, a fin de poder adquirir el que mejor se adecue a cada necesidad.

2.- ¿Qué dicen las etiquetas?

Éstas reflejan datos muy útiles, divididos en tres zonas diferenciadas en las que se representan de manera gráfica tres parámetros:

Eficiencia en el consumo de carburante, adherencia en superficies mojadas y ruido exterior.

En el caso del consumo de carburante, la representación comienza con la “A”, siendo ésta la más ahorrativa; y como contrapartida, la letra “G”, que representa un mayor consumo de combustible.

La adherencia en mojado por su parte, indica la capacidad que tiene un neumático de rodar en lluvia con la mayor seguridad. En este caso, los neumáticos calificados con la letra “A” son los más adherentes, mientras que los “G”, los que menos agarre tienen.

Por último, existe el parámetro del ruido, la cifra de decibelios que emite un neumático cuando rueda, lo que influye directamente en el confort interior del vehículo.

3.- La presión correcta

Circular con un neumático con menos presión de la adecuada, desde el punto de vista de la seguridad vial, es muy peligroso.

Con una presión incorrecta, la huella del neumático se modifica, los canales de drenaje se estrechan o cierran, se calienta más, adhiere menos, le cuesta más rodar, lo cual implica un aumento en el consumo del combustible, e incluso aumentan las probabilidades de sufrir una avería en su fisionomía.

Por todo esto, es indispensable circular con la presión recomendada por el fabricante del vehículo, y tener en cuenta que al sumar carga, habrá que aumentar levemente la presión para compensar.

4.- ¿Cuándo cambiar un neumático?

Los neumáticos por supuesto tienen una vida útil que se puede dilucidar siguiendo su huella, comprobando que su dibujo nunca sea inferior a 1,6 mm de profundidad.

Otra forma de atestiguar un cambio, es teniendo en cuenta la cantidad de años que han pasado desde su fabricación, aunque en este punto, depende del uso que se les haya dado.

En algunos casos pueden durar menos que el tiempo preestablecido, a sabiendas del mal uso, del uso excesivo de los mismos, o su exposición a las altas temperaturas, baches, golpes, que hacen de su durabilidad algo no tan perenne.

Como media, un neumático con más de cinco años de antigüedad puede no estar en óptimo estado.

Pasado ese tiempo, debería llevarse a un especialista porque, aunque tenga todavía dibujo, los materiales con los que está fabricado pierden sus propiedades indispensables como elasticidad y resistencia por ejemplo.

5.- Variedad de neumáticos

Por supuesto que no todos los neumáticos son iguales. Hay de verano, de invierno, y para todo el año en general.

Además los hay ecológicos, o de baja resistencia a la rodadura que permiten al coche consumir menos que con otros neumáticos tradicionales.

Los neumáticos de invierno  ofrecen más agarre que los de verano tanto en seco como en mojado, por debajo de los 7 grados. Además y en condiciones de barro, nieve o hielo, son mucho más seguros gracias a los compuestos utilizados y su dibujo.

Los neumáticos ecológicos permiten  ahorrar en el consumo de combustible, pero confieren un menor agarre en situaciones límite.

6.- Los neumáticos ideales

A la hora de cambiar las ruedas hay que prestar atención a una serie de códigos impresos en las mismas, para dar con el repuesto ideal ajustable a cada auto en particular.

Los elementos que se representan en cada uno de los códigos para tener en cuenta, son los siguientes:

  • Anchura, es el ancho del neumático inflado, expresado en milímetros.
  • Altura, corresponde al porcentaje entre la altura del perfil y la anchura del neumático.
  • Llanta refiere al diámetro de la llanta para la que el neumático está diseñado. No se puede montar en otra mayor ni menor.
  • Índice de carga se refiere al peso máximo que un neumático puede soportar, y va asociado a una tabla de equivalencias.
  • Código de velocidad es el valor que asocia a la velocidad máxima que el neumático puede soportar durante un periodo de diez minutos. Éste puede componerse de una letra o una letra y un número, y también va asociado a una tabla de equivalencias.

También hay que prestar especial importancia al año de fabricación de la rueda, para evitar cualquier tipo de contratiempo en este sentido, y poder calcular de manera eficiente el tiempo  de vida útil de la misma.

7.- ¿Qué hay que evitar a la hora de comprar neumáticos?

No se recomienda en ningún caso hacerse de neumáticos de procedencia dudosa, ya que implican todo un riesgo.

Es imprescindible evitar las ofertas de segunda mano o los neumáticos remendados o “recauchutados” ya que éstos implican un riesgo mayor y un peligro inminente de reventarse a alta velocidad, con desprendimiento de la banda de rodadura.

Es aconsejable, siempre, pagar por la calidad, que en definitiva nos hará ahorrar a largo plazo.

Un neumático que no está en buen estado, acarrea problemas a futuro, y el desembolso económico puede ser aún  más notorio que adquirir un neumático en óptimas condiciones.

Recordar que los neumáticos más seguros, son en definitiva los que están pensados para cada modelo y tipo de autos, no otros.

Luego de elegir el mejor neumático para tu auto, no te olvides de contratar un seguro para tu vehículo.

 

El auto más rápido del mundo

El vehículo comercial más rápido del mundo, por si no lo sabías es el Tesla Model S P100D, es eléctrico y capaz de acelerar de 0 a 100 km en 2,7 segundos.

La llegada de la batería de 100 kWh ha marcado un hito en el mundo de la automoción. Tesla dio un paso más al frente en las ya de por sí espectaculares prestaciones de sus coches. Concretamente, hablamos de las versiones P100D: las más deportivas y equipadas de todas.  Por un lado, está la espectacular autonomía alcanzada por el Tesla Model S P100D, con 507 kilómetros ciclo EPA. Una autonomía que se queda en 465 kilómetros cuando hablamos del Model X P100D.

Otros de los grandes avances, están en la aceleración. Es cierto que no se trata de una cifra importante para el día a día si la comparamos con la autonomía, o al menos no para todo el mundo. Sin embargo, lo que ha conseguido Tesla ya está haciendo historia.

Concretamente hablamos del Tesla Model S P100D, un modelo que es capaz de parar el cronómetro de  0 a 100 km/h en solo 2.7 segundos. ¿Pero qué quiere decir esto? Básicamente, que el Tesla Model S se ha convertido en el auto comercial más rápido que te podés comprar.

Solo el Buggatti Veyron, la Ferrari Laferrari y el Porsche 918 Spyder, superan la aceleración del Model S P100D. Autos que, o su producción se ha limitado a unidades artesanales, o no se pueden comprar de primera mano, ya que son modelos a la venta con unidades limitadas y precios nada accesibles. Por lo tanto, si querés comprar un coche nuevo y que sea el más rápido, es el Tesla Model S P100D.

Lo más cercano a un Model S P100D en términos de aceleración y precio es un Nissan GT-R, que se queda en los 2,7 segundos en el 0-96 km/h por un precio algo inferior al de Tesla.Y estamos hablando de un SUV con capacidad de hasta 7 personas.

Por ahora, no está disponible en nuestro país, así que tenés tiempo para pensar en eso y en contratar un buen seguro para tu auto.

 

 

10 secretos para ser un as al volante

¿Cómo ser un as al volante y no fracasar en el primer intento?

Te damos algunos consejos básicos que todo conductor debería tener en cuenta a la hora de arrancar el auto y poner primera.

1.- Posición

Para manejar bien hay que empezar por el principio: sentarse bien al volante. Tomate un minuto y ganá seguridad. Con la espalda bien pegada al respaldo, estirá completamente un brazo, sin separar el hombro del respaldo. Este tiene que quedar estirado justo por encima del aro del volante.

La mano debe quedar por detrás y la muñeca justo encima del aro del volante. Las piernas deben quedar algo flexionadas para llegar bien a todos los pedales. Regulá bien los espejos retrovisores y abrochate el cinturón de seguridad. Y acordate siempre: la posición correcta de las manos en el volante es la de las “tres menos cuarto” de las agujas de un reloj, con los dedos pulgares apoyados sobre los radios del volante. La mayoría tienen ya unas hendiduras diseñadas para ello.

2.- Vista

Hay que educar la vista para mirar a lo lejos y anticiparse a todo lo que pueda suceder por delante. Esto es importante en las autopistas, donde la velocidad es elevada. Por ejemplo, para detectar frenazos o las típicas retenciones.

También hay que prestar atención a la posible incorporación repentina de vehículos a la ruta como camiones, tractores o bicicletas. No hay que fiarse jamás de lo que no se ve con los propios ojos, adecuar siempre la velocidad a lo que se pueda ver y desconfiar de las curvas con poca o nula visibilidad.

3.- Frenado

La mayoría de los autos nuevos, incluyen el freno de ABS. El principio es muy simple: con las ruedas bloqueadas el coche no tiene dirección. Por lo tanto, el ABS impide que las ruedas delanteras se bloqueen por fuerte que sea la frenada. De este modo, frenar para estacionar o en un semáforo en ciudad es muy fácil. Todos sabemos hacerlo. Pero frenar a 120 km/h para evitar un choque ya es otra cosa. Pocos conductores frenan bien en esas circunstancias.

Para detener el auto, en caso de posible colisión, sólo hay que hacer dos cosas, pero hacerlas bien: frenar muy fuerte, como si tuviéramos que romper el pedal y dirigir el auto con el volante hacia un sitio seguro. Hay que olvidarse de todo lo demás (cambio, embrague o acelerador) si queremos detenernos bien.

4. – Distracciones

Este punto requiere la aplicación de mucho sentido común. Los accidentes más graves a menudo son consecuencia de una distracción. Es por eso que hay que evitarlas y no usar ningún elemento o dispositivo como el celular, el lápiz labial o hasta incluso un cigarrillo, mientras manejamos.

5. – Distancia

Mantener la distancia de seguridad es vital para evitar frenadas bruscas y facilitar los adelantamientos de los coches que vienen por detrás y que van a un ritmo superior. Sobre todo en vías rápidas. Además, siempre hay que adaptar la velocidad a las condiciones climáticas.

6.- Curvas

En las autopistas, circulando plácidamente en línea recta, todo es más fácil, y por algo son las vías más seguras. Ahora bien, a la hora de tomar una curva en una ruta, la cuestión es un poco más complicada: primero se frena -siempre con el coche recto- y después se reduce. A continuación, se gira ya con las dos manos en el volante. En toda curva, una vez que la tenemos delante, hay que imaginar un punto de entrada para iniciar el giro, un punto ideal de contacto en el interior de la curva y una zona para empezar a acelerar, a la salida, al tiempo que deshacemos el giro del volante.

7.- Neumáticos

En Europa, más del 60% de los accidentes que se producen por fallos mecánicos se deben al mal estado de los neumáticos. Son el único punto de contacto entre el automóvil y el asfalto. A través de ellos se transmite la potencia del motor y también la potencia de frenado. Además, participan en la suspensión y dirección del vehículo, liberan calor de los frenos y el dibujo tiene que ser capaz de evacuar el agua que se acumula entre el neumático y la ruta cuando llueve. Es responsabilidad del conductor mantenerlos en buen estado.

8. – Conocimientos técnicos

Aunque se puede manejar un auto sin saber dónde tiene el motor, los conocimientos técnicos ayudan mucho a entender su comportamiento.

Básicamente, un auto es una mole metálica de unos 1.500 kilos de peso sometida a las leyes de la física. Así, al acelerar el peso se va hacia atrás y al frenar se concentra en la parte delantera. Eso se llama desplazamiento de masas. Y su peso genera inercias al abordar una curva. Por tanto, cuanto más peso, más inercia. Es vital conocer características como el peso del coche y el tipo de tracción.

9. – Nociones generales 

Gracias a los fabricantes, los automóviles actuales son infinitamente más seguros que hace tan solo una década. Y la seguridad, tanto pasiva como activa, tiene que ver con las numerosas ayudas a la conducción cada vez más presentes en el equipamiento de serie.

Por lo tanto, es fundamental que el conductor sepa cómo funcionan los accesorios y dispositivos de seguridad y de manejo que traen los nuevos modelos. Así podrá aprovechar al máximo los beneficios de cada marca.

10.- Ecología

Gastar menos combustible también es, por supuesto, ser un buen conductor. Hay que comprobar la presión de los neumáticos regularmente. Después de arrancar, ponerse en marcha enseguida suavemente, sin acelerar de manera brusca.

Hay que procurar utilizar marchas largas, sin sobrepasar el régimen de par motor. En los semáforos, acelerar gradualmente y subir de marchas con rapidez. Si el coche lo tiene, hay que utilizar siempre el sistema Start & Stop de parada y arranque automático. Y mucha moderación con el aire acondicionado. Todo esto suma cuando se quiere cuidar el medio ambiente.

Finalmente, tener un buen seguro para tu auto, también te hace un mejor conductor.

¿Qué silla de auto es más adecuada para mi hijo?

Los sistemas de retención infantil (SRI, conocidos como sillitas de seguridad), se utilizan de acuerdo a la talla y el peso del niño, es decir que a medida que va creciendo hay que cambiar de sillita.

Las sillitas recomendadas en base al peso y talla del bebé o niño son:

Los “huevitos”, de los que hay dos tipos: hasta 10kg (o 12 meses) y hasta 13kg o 18 meses.

La silla infantil para ser usada de 9 a 18 kg o hasta los 4 años.

El complemento con respaldo, de 15 a 25 kg o de 4 a 6 años.

El complemento (booster) sin respaldo, de 22 a 36 kg de peso o de 6 a 12 años.

¿Pero qué hay que tener en cuenta antes de comprar la sillita de seguridad?
Dependiendo del peso, se debe elegir un tipo de silla u otro. Es fundamental que se adapte bien a lo que pesan los niños, ya que así viajarán más seguros.

– En las etiquetas de la sillita debe figurar la certificación u homologación: IRAM 3680-1 y 3680-2 (Argentina) FMVSS 213 (EE.UU.), Unecer44/04 (Unión Europea), AS/NZS 1754 (Australia y Nueva Zelanda) e Inmetro Nbr 14.400 (Brasil).

Además, también deben estar visibles el peso y la altura que acepta la silla, información básica sobre su instalación, nombre del fabricante, nombre del modelo, número de serie y fecha de fabricación. De esta manera nos aseguramos de que cumplen con los estándares de seguridad vigentes y que han sido sometidos a los más rigurosos test de accidentes.

A la hora de comprar la sillita de seguridad, la Sociedad Argentina de Pediatría recomienda ir (en lo posible) con el niño y con el automóvil donde se va a instalar la silla para chequear en un principio cómo se ajusta esta al niño y luego, como se fija al auto. Lo ideal sería que la sillita se ajuste de la mejor manera al cuerpo del niño y que quede bien sujeta al asiento del automóvil, sin que se mueva hacia los lados o hacia el frente. En caso de que sobren espacios entre el bebé y los laterales de la sillita, la Academia Americana de Pediatría (AAP) recomienda colocar rollos de mantas a ambos lados del bebé y un pañal pequeño o una manta entre la correa de la entrepierna y el bebé. No colocar relleno debajo o detrás del bebé ni usar agregados para el asiento de seguridad a menos que se suministren con él o sean elaborados por el fabricante del asiento.

Más allá de estas recomendaciones, es muy importante contar con un buen seguro para tu auto.

Consejos para vender bien tu auto usado

Si estás por vender tu vehículo, ésta puede ser una tarea compleja. Acá, hacemos un repaso de los detalles que debés tener en cuenta para cumplir con tu cometido.

PRECIO ACORDE.

La primera acción es mirar los precios de mercado que se solicitan por modelos similares al que queremos vender. Buscá aquellos que por características, estado, año y uso, se asemejen al tuyo para tener una noción del valor que puede tener.

NEGOCIACIÓN.

Si uno anuncia que vende con “apuro”, está dando indicios que necesita urgente la plata, y eso puede favorecer al eventual comprador en la negociación. Otro detalle es que definas de antemano si el precio que publicás es inamovible o estás abierto a ceder algo durante la negociación.

JOYA, NUNCA TAXI.

Es vital que tengas el auto en buenas condiciones. Con una pequeña inversión lo podés dejar en buen estado y eso favorecerá el precio que podés pedir por él.

ANUNCIO.

Hay diversas vías, todas confiables. Tenés los tradicionales avisos clasificados, y los sitios de venta/clasificados en internet. En estos anuncios resultan clave las fotos o videos con los que ilustres el posteo. Además, es vital pensar en todo lo que el comprador necesita saber a la hora de redactar la info que vas a describir.

CONFIANZA.

Ella es importante a la hora de generar el vínculo con el interesado en adquirir el vehículo que tenés a la venta. Responder todas sus inquietudes, contar la verdad sobre las condiciones del auto y permitir una prueba mecánica (que demostrará que todo lo que contás sobre el auto es verdad) pueden acelerar y facilitar la venta.

Además, antes de la venta, chequeá con un especialista:

» Estado del motor.

» Funcionamiento de dirección y suspensión.

» Control del sistema eléctrico (batería, etc.).

» Alineado de las luces

» Sistema de enfriamiento.

» Funcionamiento de los frenos.

» Estado de la pintura.

» Funcionamiento del tablero.

» Estado de los asientos y tapizado.

» Estado de las llantas.

» Estado de las ventanillas.

Seguí estos consejos para una venta exitosa. ¡Buena suerte!

Si comprás uno nuevo, no te olvides de contratarle un seguro acorde.

 

 

Blindaje de autos: todo lo que tenés que saber

¿Cuánto sale? ¿Cuáles son las opciones disponibles? ¿Cuánto demora la colocación y qué requisitos legales hay que cumplir?

El blindaje alcanza a cualquier tipo de vehículo, más allá de qué gama sea. Y hay para todos los gustos. Blindar totalmente el automóvil incluye los vidrios, parantes, puertas, portón trasero en las camionetas (para que en un eventual choque adrede no se abra, se sella con la bajo luneta), guardabarros, asientos del respaldo trasero y neumáticos.

Todo cuesta entre u$s 28.000 y u$s 35.000, dependiendo del modelo y cuán difícil sea para los “blindadores” proteger el vehículo.

El objetivo final es, además de proteger a los pasajeros del vehículo, darle tiempo de escape al chofer, por lo que también se blindan los neumáticos para asegurar un escape veloz. El llamado “sistema anti desbande” consiste en colocar una plancha en la parte interna de la llanta y, ante una explosión del neumático, evita que se salga. Este tipo de blindaje cuesta $ 8.000 por sí solo pero, si se requiere el blindado total del vehículo, está incluido en el rango de precio mencionado.

Una de los más demandados (en lo que va del año ya se instalaron 500 de estos sistemas) es el método “vidrio anti vandálico”. Consiste, básicamente, en sacar el vidrio original y poner dos láminas de polímeros. La finalidad es resistir golpes y evitar que se quite el vidrio haciendo palanca. Cuesta hasta $ 22.000 final.

El interesado en blindar, tiene que gestionar un permiso en el Registro Nacional de Armas (RENAR). Este organismo es el que establece quién puede tener un auto así y quién no. Revisa que no existan antecedentes penales o algún otro problema con la ley”.

¿Cuánto demora el trámite? “No tarda más de 30 días.

En lo que respecta a los niveles de blindaje, hay cinco categorías existentes: desde la 1, que cubre ante armas de calibre 38 o 22, hasta la opción 5, que puede soportar el disparo de un fusil perforante y que es utilizada normalmente por los transportes de caudales”.

Según los expertos, la más adecuada es la categoría 3, porque cubre todas las armas de puño, hasta Mágnum 44, y también escopetas y varios tipos de ametralladoras.

El tema de los neumáticos es un punto crítico. El automovilista tiende a escaparse y por eso es común que le arrojen clavos “miguelito” y todo tipo de objetos para detenerlo. Entonces, tiene que poseer autonomía para emprender la fuga. Eso se logra con una alternativa conocida como “Run Flat”, que consiste en un aro de acero balístico ultraliviano que va instalado dentro de cada goma.

Esto permite recorrer distancias de hasta 80 kilómetros con pinchaduras o pérdidas continuas de aire. El desarrollo asegura maniobrabilidad, aceleración y capacidad de frenado.

En cuanto al tiempo que demora la implementación del blindaje en un automóvil, puede demorar entre 30 y 40 días de trabajo.

El blindaje es una excelente opción de seguridad junto con el contrato de un buen seguro para tu auto.

5 cosas que jamás tenés que dejar adentro del auto

A veces por un apuro, otras por distracción u olvido, dejamos cosas dentro del auto que pueden terminar en siniestros, o ser un elemento de negligencia a la hora de reclamar tu seguro. Enterate cuáles son:

1.- Botellas de agua. Dejar una botella en el auto puede ser altamente peligroso. ¿Por qué? Primero: dejarlas mucho tiempo tiradas en cualquier parte del auto hace que acumulen bacterias y microbios. Segundo: ante determinadas circunstancias del calor el agua puede hacer de lupa y causar nada menos que el incendio de tu auto.

2.- El perro. Si lo dejás solo en el auto mientras vas a hacer un trámite. Las altas temperaturas dentro de un auto pueden causar sofocación y daño a la salud del canino.

3.- Niños. Bastan un par de segundos para que se desate una tragedia de enormes proporciones mientras quedan solos dentro de un auto. Los riesgos latentes al dejar a un chico solo dentro del coche son infinitos: que el auto sea chocado o robado con ellos dentro, que encuentren la manera de encenderlo, que se lastimen jugando con las ventanillas u otras partes, que se quemen por jugar con el encendedor, entre otros. Otro dato: según definiciones de la Organización Mundial de la Salud, los accidentes que ocurren cuando el chico es dejado dentro del auto solo son interpretados como negligencia por parte de los partes. Y esa negligencia puede entonces ser una razón de peso para perder la cobertura ante ese accidente.

4.- Documentos. Muchos robos muy comunes  son bajo la misma modalidad: los delincuentes destrozan el vidrio y toman lo que encuentran a la vista. Si eso que hay a la vista son documentos importantes, vas a sufrir el engorroso proceso de dejarlos sin validez para que nadie suplante tu identidad. Pedir duplicados demora muchísimo tiempo, y podés perder la posibilidad de realizar actividades para las que esos documentos son necesarios. Esta es una de las más importantes cosas que no hay que dejar adentro del auto.

5.-Objetos de valor: ninguna otra manera más sencilla de llamar la atención de un ladrón que dejar a la vista objetos como computadoras, celulares, relojes… A veces, por la pereza de no querer cargarlos mientras salís un segundo a hacer un trámite, volvés y te encontrás con un vidrio destrozado y un importante objeto perdido.

No te olvides de no dejar jamás nada de todo esto en tu auto, y menos, de dejarlo sin un buen seguro.

6 tips ecológicos para conductores que cuidan el medioambiente

Es de público conocimiento, que la utilización de vehículos motorizados en general, produce un importante impacto ambiental. Tanto es así, que la contaminación que provoca la utilización de estos vehículos, produce efectos nocivos para la salud humana.

Existen estudios epidemiológicos que determinan que los casos de enfermedades respiratorias son muchos más en grandes ciudades, donde el parque automotor es notablemente más grande que en zonas rurales.

Otro dato de interés, es que el daño al medio ambiente no se da sólo cuando el auto se utiliza, si no también, durante el proceso de fabricación, así como cuando se pinta el vehículo, los desechos de la fábrica automotriz, etc. Todo ello, sumado a los gases que emite un automotor, impactan en el medio ambiente, colaborando incluso con el cambio climático.

 

La verdad es que son “trucos” muy fáciles y sencillos de aplicar. Si la gran mayoría de los usuarios de automóviles los tomaran en cuenta, seguramente se podría lograr un gran impacto ambiental, pero esta vez, a la inversa: para el bien de nuestro medioambiente y de nuestra salud.

 

  1. Este consejo, no sólo será útil al cuidado del aire que respiramos todos, sino que también ayudará a tu bolsillo: inflá las llantas. Sí, así es, tan sencillo como mantener tus llantas bien infladas. La fundamentación de este punto, es que cuando están bajas, el consumo de combustible aumenta aproximadamente un 3%.
  2. Otro punto de interés para colaborar con la NO emisión de gases indeseados, es que el auto esté lo más liviano posible. Mientras menos peso tenga el vehículo, menor será el consumo de combustible y menor la emisión de gases tóxicos.
  3. Sería ideal que pudieras movilizarte en autofuera de las franjas horarias llamadas “horas pico”. Porque embotellado en el tránsito, tenés el motor encendido más tiempo y por ende, producís mayor emisión de gases.
  4. Intentá evitar aceleraciones y frenadas fuertes, para disminuir el consumo de combustible. Lo mismo con el uso del aire acondicionado, mientras menos, mejor. Estos tips, se deben a que mientras más combustible “quemás”. más emisión de gases producís.
  5. Cuando adquieras un auto, preguntá e investigá sobre aquellos que priorizan la conducción ecológica. Son modelos de auto que incorporan tecnologías que disminuyen el consumo de combustible; optimizan el cambio de marchas; paran el motor cuando se detiene el vehículo; etc. Por ejemplo: los autos eléctricos son “cero emisión” y una excelente alternativa para cuidar el medioambiente; otro ejemplo son los híbridos, como el Prius de Toyota, que tiene una baja emisión de CO2.
  6. Y por último, es importante que apagues el motor. Pensá en lo siguiente: un auto detenido con el motor encendido consume hasta 0,7 litros/hora.

 

Consultá por un seguro para tu auto con nosotros.

Mitos y verdades sobre las alarmas de autos

Ya no hay prácticamente autos que no cuenten con alarma, sin embargo, no todas las alarmas operan de la misma manera. Algunas resultan más seguras que otras y se activan de manera diferente. Para poder reconocer la diferencia que hay entre unas y otras alarmas y poder decidir, en consecuencia, cuál es la más efectiva para tu necesidad, te presentamos esta clasificación.

 

Alarmas de cierre centralizado y función “anti asalto”

Suelen ser alarmas muy completas que no solo realizan un cierre centralizado del auto protegiendo cada una de las aperturas sino que también son volumétricas y con sensor de impacto. Este tipo de alarmas son bastantes fiables y probablemente la clase que mejor te ayude a recuperar el auto si, a pesar de todas las precauciones, te lo roban.

Cuentan muchas veces con un sistema denominado “anti asalto” que hace que el motor del auto se apague a 100 metros del lugar de robo. Es importante destacar que esta función solo podrá hacerse efectiva ante el robo inminente y en persona puesto que se activa de modo manual. Dejás que se lleven tu auto habiendo activado la alarma y metros más adelante podrás recuperarlo. No olvides en este lapso de tiempo llamar a la policía para que te asista.

 

Alarmas de cierre sincronizado

Las alarmas de cierre sincronizado de todas las puertas son las más comunes. Son aquellas que se activan mediante un pulsador y que cuando se ejecuta automáticamente, todas las aperturas quedan protegidas.

Actúan mediante un sensor de impacto y se activan siempre que se quiera irrumpir por la fuerza en alguna zona del vehículo.

 

Alarmas ante golpes fuertes

También actúa mediante un cierre sincronizado pero su alcance de acción es algo menor que la alarma descripta anteriormente. Ésta se activa ante golpes fuertes de manera que cuando se escuche ya se habrá irrumpido sobre el auto de alguna manera.

 

¿Es efectiva la alarma que traen los autos de fábrica?

Es verdad que la mayoría de los autos ya cuentan con una alarma que traen configurada desde su fabricación. Aun así gran cantidad de conductores optan por agregar más protección o cambiar directamente de raíz la alarma que el auto tiene. Incluso hay algunas aseguradoras que en su cobertura cuentan con la posibilidad de alarma sin cargo extra.

El hecho es que se suelen buscar otras alternativas de protección respecto de lo que viene de fábrica porque las alarmas estándares se desactivan fácilmente y terminan por dejar el auto desprotegido y sin el respaldo que se espera.

 

No te olvides de estar cubierto con un buen seguro en caso de este tipo de siniestros.